Los Diez Mandamientos de Dios se basan en el Antiguo y Nuevo Testamento. En el caso del Nuevo Testamento, Jesús no solo reconoció la validez, también pudo instruir a sus discípulos a perfeccionarlos, de forma que demandaba una justicia superior a la que tenían los fariseos o escribas.

Jesús lo que hizo fue resumir en la ley los dos grandes mandamientos que nos enseñan el deber de amar al Dios y al prójimo, así como aquellos que tratan de educar a las personas en las dos áreas. Los cuatro mandamientos demandan respeto hacia la figura y el nombre de Dios.

La observación del sábado y la prohibición del culto a otros dioses, puesto que es un Dios «celoso». En el caso de los otros seis mandamientos restantes, todos tienen relación con el trato obtenido con el prójimo, incluyendo la vinculación padre-hijo, al igual que los que prohíben cierta clase de elementos oscuros, caso de la mentira, el hurto, el adulterio, la avaricia y el asesinato.

Estos diez mandamientos del catolicismo son la base y el fundamento moral del cristianismo católico. Existen otras denominaciones que no aceptan estos cambios de los mandamientos que se dieron a Moisés, puesto que al considerar que los escribió Dios mismo, son eternos y ninguna institución o religión humana, puede hacer cambios en la ley moral de Dios, el cual refleja su carácter inmutable.

 

¿Te han quedado claros entonces los Diez Mandamientos? Esperamos que sí, pues a nivel religioso son muy importantes si eres católico.




 

Los principios de los 10 mandamientos que fueron dados a  moisés: La religión católica habla de que los Diez Mandamientos son una serie de imperativos religiosos que están en la institución reemplazando a los mandamientos bíblicos que dio Dios a Moisés.

 

Están reconocidos en el mundo católico como una base que moran en las religiones principales abrahámicas, caso del propio cristianismo, el judaísmo y el islam. Antes de poder recibir la penitencia, se analiza si se cumplieron o no, usando los católicos el examen de conciencia.

 

La huida de efecto jeremías